El mordedor DOGGY es un compañero divertido y reconfortante para los más pequeños durante la dentición. Con su simpático diseño en forma de perro, aporta alivio y diversión, ayudando a calmar las encías doloridas al tiempo que fomenta la exploración sensorial. Fabricado en silicona suave de grado alimentario, es seguro, duradero y tiene el tamaño perfecto para las manos pequeñas, lo que hace que la dentición sea una experiencia más agradable y divertida.
El mordedor DOGGY BABY es adecuado para niños de 0 a 12 meses.