Gustav Ehrenreich creó el personaje de Hoptimist a finales de la década de 1960 con el objetivo de crear un recordatorio duradero de la importancia de mantener una actitud positiva y optimista. El Hoptimist clásico es el epítome de la sonrisa, el optimismo y la buena disposición, y contagia alegría allí donde aparece con sus colores vivos y su expresión redonda y armoniosa.
Dado que este producto está hecho con materiales naturales, puede diferir de las imágenes. ¡Cada artículo es único!